La alucinación de Blancanieves
Descubre por qué seguir el mainstream puede llevarte a tomar malas decisiones. Cómo medir la verdad y apostar a diferenciarte de verdad en lugar de ser uno más…
Estar al día de las principales tendencias del eCommerce te ayuda a mejorar tu oferta, explorar nuevas oportunidades de crecimiento y entender un poco mejor los trucos — y los placeres — del mundo online.

Efectivamnte, el cambio es algo permanente. Y eso también aplica a las tendencias del eCommerce.
Porque es cierto que el panorama del eCommerce sigue evolucionando constantemente, con nuevas tendencias que moldean la forma en que las empresas hablan con sus clientes y la forma en que los consumidores interactúan con las marcas online.
Y que, en consecuencia, estar al día de las últimas tendencias es algo más que conveniente para cualquier negocio.
Con toda la nueva tecnología y los cambios en lo que la gente quiere, estar al día de las principales tendencias significa que puedes mejorar tu oferta, explorar nuevas oportunidades de crecimiento y entender un poco mejor los trucos — y los placeres — del mundo online.
¿Qué está haciendo todo el mundo y por qué? ¿Cuál será la próxima “gran cosa”? ¿Cuáles de las muchas tendencias nuevas merece la pena seguir? A todo eso llegaremos.
Pero primero, un aviso para ahorrarte tiempo valioso: quizás no necesitas seguirlas todas. Aunque es tampoco es probable que no debas seguir o preocuparte por ninguna de ellas.
Con tanto que tener en cuenta, más que aprender sobre todas las tendencias posibles del universo, lo mejor es saber lo suficiente sobre ellas para que sepas cuáles ignorar.
La sabiduría consiste en identificar lo que no funciona y evitarlo.
Shane ParrishEn este artículo hablaremos de las tendencias más relevantes, actuales y futuras, del eCommerce. Aunque no tengas pensado seguir ninguna de ellas en particular, nunca está de más saber qué está pasando y qué es probable que ocurra pronto.
¿Cuáles son las tendencias actuales — y próximas — del eCommerce? La primera tendría que ser el crecimiento. Según Statista, en 2023 las ventas globales del comercio electrónico minorista alcanzaron los 5,8 billones de dólares. Se espera que crezcan un 39%, hasta los 8 billones de dólares en 2027.
Este crecimiento está impulsado por una variedad de factores, entre ellos la aceleración de la transformación digital propiciada por la pandemia y el auge de los marketplaces como eBay, Amazon o JD, que representaron más de un tercio de las compras online a nivel mundial.
Una trayectoria de crecimiento nada despreciable. Al fin y al cabo, solo han pasado unas pocas décadas, ¿verdad? Esta es la historia.
La historia del eCommerce global comienza, naturalmente, con internet, abierto al público en 1991. Ya en 1992, Charles M. Stack lanzó una librería online que funcionaba como un tablón de anuncios por módem y que en 1994 se convirtió en Books.com. Ese mismo año ocurrieron otras dos cosas.
Primero, Netscape creó un certificado de cifrado que permitía transmitir datos de forma segura por internet — el SSL — para que los navegadores pudieran determinar si se podía confiar en un sitio.
Y alguien compró el CDTen Summoner’s Tales de Sting en una plataforma llamada NetMarket, descrita por The New York Times como “una nueva empresa que es el equivalente de un centro comercial en el ciberespacio”, en lo que se considera la primera transacción online reconocida.
Después llegaron una librería online y una casa de subastas digital que acabarían convirtiéndose en los gigantescos eCommercemarketplace que conocemos hoy: Amazon y eBay.
El estallido de la burbuja puntocom había sacudido la confianza de la gente en los nuevos medios y las transacciones online — aunque la enorme inversión que generó en empresas de internet también ayudó a sentar algunas bases del sector. A pesar del golpe, el comportamiento del consumidor siguió transformándose y la confianza en las compras online fue recuperándose poco a poco.
La década de los 2000 nos trajo los smartphones, dispositivos que transformarían aún más el eCommerce al liberarlo de los ordenadores de sobremesa. Junto con un internet más accesible gracias à la banda ancha y el móvil, las compras se convirtieron en una actividad posible en cualquier lugar y en cualquier momento.
En la década de 2010, plataformas como Facebook o Instagram empezaron a integrar funcionalidades de compra, permitiendo adquisiciones directas a través de las redes sociales.
Esta tendencia acercó el engagement social a las compras online. El contenido generado por los usuarios — reseñas, vídeos de unboxing — empezó a moldear los hábitos de compra.
En la década de 2020, el comercio vía móvil se ha consolidado, haciendo más fácil que nunca comprar desde cualquier lugar y ampliando significativamente la base de clientes potenciales para los minoristas online. Las apps se han convertido en una parte crítica del ecosistema del eCommerce, con empresas compitiendo por un espacio en los dispositivos de los consumidores.
La analítica de big data permitió a las empresas ofrecer experiencias de compra personalizadas, anticipándose a lo que los clientes podrían querer, incluso antes de que ellos mismos lo supieran.
El comercio omnicanal difuminó las líneas entre las compras online y offline, ofreciendo a los clientes la experiencia de compra fluida que ahora prefieren y esperan.
La pandemia de COVID-19 catalizó un crecimiento sin precedentes en el eCommerce, comprimiendo años de transformación digital en pocos meses. Los confinamientos y las medidas de distanciamiento social empujaron a los consumidores hacia lo online, y las empresas — incluidas las B2B — se adaptaron rápidamente a modelos que priorizan lo digital.
Y esto nos lleva al momento actual.
Como puedes ver, las tendencias del eCommerce se contagian y se extienden con bastante rapidez. No solo han impulsado el crecimiento del sector, sino que también han alimentado la actividad económica en múltiples industrias. Y suelen construirse sobre las anteriores.
La primera tendencia es el crecimiento. Empezó y nunca ha parado. La segunda tiene que ser lo híbrido. Un modelo híbrido específico.
Híbrido aquí significa “la integración de los canales de venta digital y físico para crear una experiencia de compra consistente e inmersiva.”
En otras palabras, el comercio híbrido es la combinación de las compras online y offline. Aunque las compras online han experimentado — y seguirán experimentando — un crecimiento masivo, las experiencias físicas en tienda no van a desaparecer por ahora.
La mayoría de las tendencias clave del eCommerce implican esta integración de una forma u otra, porque las líneas entre online y offline son cada vez más difusas, ya que los consumidores viven en ambos espacios de forma simultánea.
El comercio híbrido incluye una integración fluida entre varios canales de compra conocida como omnicanal.
El prefijo latino omni significa “todo”, y el omnicanal hace referencia a una estrategia de ventas que permite a los consumidores interactuar con una marca a través de múltiples canales: sitio web, redes sociales, email, tiendas físicas y más. El superpoder del omnicanal es que permite que esos canales se hablen entre sí.
Es decir, un cliente puede empezar a comprar online y terminar en una tienda física, o investigar un producto desde el móvil y comprarlo desde el ordenador — manteniendo siempre el mismo carrito y la misma experiencia de compra.
Los clientes quieren una experiencia consistente en sitios web, apps móviles y tiendas físicas. Eso es lo que permite el omnicanal.
Dato: las tiendas omnicanal retienen un 91% más de clientes que las de canal único.
El social commerce — la combinación de la navegación en redes sociales con opción de compra instantánea — es una faceta del comercio híbrido en rápido crecimiento y una tendencia fuerte en eCommerce.
Plataformas como Instagram, TikTok y Facebook permiten a los usuarios comprar productos directamente desde sus apps. Esta integración aprovecha la experiencia social del usuario, capitalizando las compras por impulso y las recomendaciones entre pares.
Las tendencias actuales en social commerce permiten compras directas desde publicaciones en redes y durante eventos de live shopping, que combinan entretenimiento con opciones de compra instantánea: live shopping, fotos y vídeos con compra integrada, anuncios de compra directa y checkouts integrados.
Los clientes compran online (click) y luego recogen sus compras en un punto físico (and collect).
También conocido como BOPIS (Buy Online, Pick-up In Store), estos servicios permiten a los clientes comprar online y recoger sus compras en una ubicación física, reduciendo los costes de envío y los tiempos de espera à la vez que atraen más personas a las tiendas físicas. Esto genera oportunidades extra de hacer upselling o cross-selling en el momento de la recogida.
Al igual que el BOPIS, el ROPO (research online, purchase offline) permite a los clientes elegir dónde investigar un producto, dónde comprarlo y dónde recogerlo. Tanto el ROPO como el BOPIS requieren datos rastreables y analítica avanzada para mapear los recorridos del cliente y escalar servicios para ofrecerle lo que necesita, donde lo necesita, rápido y sin demasiado esfuerzo.
Dato: el click-and-collect representó el 19,9% de las ventas de eCommerce multicanal en 2025.
El viaje del comercio móvil, o m‑commerce, comenzó a finales de los 90 con la llegada del primer teléfono con acceso a internet móvil. Sin embargo, no fue hasta el lanzamiento de los smartphones y el posterior desarrollo del diseño web responsive cuando las compras por este medio empezaron a ganar verdadero impulso.
Los hitos clave incluyen la introducción del iPhone de Apple en 2007, que revolucionó la forma en que los consumidores interactúan con los dispositivos móviles, y la creación de sistemas de pago móvil como Apple Pay y Google Pay, que transformaron el proceso de checkout, reduciendo significativamente la fricción y las tasas de abandono, agilizando las transacciones y ofreciendo funciones de seguridad mejoradas que animaron a más consumidores a comprar desde sus dispositivos móviles.
El giro hacia un enfoque mobile-first en el eCommerce es innegable. Con una aplastante mayoría de consumidores realizando compras desde sus smartphones, optimizar para móvil es fundamental. Esto implica no solo adoptar el diseño responsive para garantizar que el sitio web sea accesible y fácil de usar en todos los dispositivos, sino también simplificar el proceso de checkout con opciones de pago adaptadas al móvil.
Los principales retos incluyen garantizar una velocidad óptima de la versión móvil de la tienda, ofrecer una experiencia de usuario fluida e intuitiva, asegurar las transacciones y mantenerse al día de las últimas tendencias y tecnologías para comercio móvil.
El despliegue de las redes 5G promete mejorar significativamente el eCommerce móvil gracias a una mayor velocidad y conectividad. Este avance ha permitido experiencias más complejas e interactivas, reduciendo los tiempos de carga y mejorando la satisfacción del usuario.
Dato: se espera que las ventas de m‑commerce representen el 62% de todas las ventas minoristas en 2027.
Dejando a un lado el hype y el pánico, inteligencia artificial y automatización ya no son una moda, sino necesidades reales dentro del panorama del eCommerce. La IA ha llegado para quedarse e inevitablemente seguirá siendo tendencia clave del eCommerce en los próximos años en dos áreas principales: personalización y automatización.
Desde recomendaciones de productos personalizadas impulsadas por algoritmos de machine learning, hasta atención al cliente automatizada mediante chatbots, la IA mejora la experiencia de compra haciéndola más relevante, rápida y cómoda. Esto no solo aumenta la satisfacción del cliente, sino que también impulsa las ventas y la fidelización.
La clave de la efectividad de la IA reside en su capacidad de aprender de los datos — cuanto más se usa, mejor predice y satisface las necesidades del cliente.
Los minoristas utilizan ahora la IA para personalizar las experiencias de compra analizando datos de clientes, optimizar las operaciones desde la logística de la cadena de suministro hasta la gestión del inventario, y potenciar los esfuerzos de marketing con las capacidades predictivas de la IA, que permiten a los minoristas dirigirse a los clientes con mayor precisión, mejorando el ROI del marketing.
La implementación de cualquier nueva tecnología no está exenta de riesgos y retos. Asegúrate de explorar esos riesgos y entenderlos para usar la tecnología como una herramienta, no como un fin en sí misma.
Las tendencias de diseño en eCommerce son algo más que modas pasajeras. Representan las expectativas de los consumidores, en constante evolución, y las tecnologías innovadoras que dan forma al sector. Estar al tanto de estas tendencias es crucial para cualquier eCommerce que quiera prosperar en un mercado competitivo. No se trata solo de estética — se trata de crear una experiencia de compra atractiva, intuitiva y fluida.
La época de las webs demasiado recargadas ha quedado atrás. Hoy reina el minimalismo, líneas limpias, abundante espacio en blanco y foco en los elementos esenciales. Este giro no solo mejora el atractivo visual, sino también la usabilidad y los tiempos de carga.
La simplicidad es clave en el diseño del eCommerce moderno. Las interfaces minimalistas priorizan el contenido y la funcionalidad, eliminan distracciones innecesarias y se centran en el recorrido del usuario.
Como mencionamos antes, con la mayoría de los usuarios de internet accediendo à la web desde dispositivos móviles, un diseño adaptado al móvil es hoy día obligatorio.
El diseño responsive garantiza que los sitios de eCommerce se vean y funcionen perfectamente en todos los dispositivos, ofreciendo una experiencia de compra consistente.
Los sitios de eCommerce son cada vez más dinámicos, adaptando el contenido y el diseño en tiempo real en función del comportamiento del usuario. Este toque de personalización mejora la experiencia de compra y puede llevar a mayores tasas de conversión.
Las tendencias de diseño en eCommerce evolucionan continuamente, impulsadas por los cambios en el comportamiento del consumidor, los avances tecnológicos y la búsqueda constante de una mejor experiencia de usuario. Adoptando estas tendencias, las tiendas online pueden crear experiencias atractivas y fáciles de usar que no solo atraigan, sino que también retengan nuevos clientes.
Aunque existen diferencias clave entre el diseño de eCommerce B2B y B2C, los principios fundamentales son los mismos. Si te interesa este tema, te invitamos a leer nuestro artículo sobre tendencias en diseño de eCommerce B2B.
2020 impulsó un desarrollo prematuro de años dentro del eCommerce gracias a los cambios globales en el comportamiento del consumidor.
De cara a los próximos años, se espera que la digitalización del comercio no solo continúe, sino que evolucione de formas que prioricen la personalización, la eficiencia y la sostenibilidad. Para 2030, podríamos ver un mercado no solo completamente personalizado, sino también integrado en nuestros dispositivos y entornos cotidianos, haciendo las compras, aún más, parte de nuestras vidas.
Dicho esto, si a finales de 2019 alguien hubiera preguntado qué pasaría en los siguientes seis meses, pocos habrían acertado — así que tómate esta sección final con mucha cautela. Todo apunta a que en el futuro veremos más de:
(Como habrás notado, algunas de estas tendencias “futuras” son bastante actuales ya, lo que confirma que, cuando hablamos de eCommerce, el futuro es, en efecto, ahora.)
Las tecnologías emergentes están llamadas a jugar un papel fundamental en esta transformación. La IA generativa y las tecnologías de AR/VR, por ejemplo, es probable que se generalicen, ofreciendo pruebas virtuales de productos y experiencias de compra inmersivas que cierren la brecha entre los mundos físico y digital.
Probablemente, cada sector vivirá estas tendencias de formas diferentes.
Por ejemplo, mientras que la industria de la moda y el textil puede ofrecer probadores virtuales y asistentes de estilo basados en IA que dan consejos de moda personalizados según las preferencias y las medidas del usuario, el sector de la alimentación y productos de primera necesidad apostará por modelos de suscripción y entregas con drones para priorizar la comodidad y el ahorro de tiempo para los consumidores.
En electrónica, los manuales de realidad aumentada y las demostraciones de producto inmersivas podrían enriquecer la experiencia de compra online, ofreciendo a los consumidores información detallada antes de tomar una decisión de compra.
Independientemente de lo que nos traiga el futuro, una cosa está clara: el eCommerce seguirá evolucionando, moldeado por los avances tecnológicos y las expectativas cambiantes de los consumidores. Mantenerse informado y ser flexibles es la única manera de que los negocios prosperen — y quizás incluso sobrevivan.