Personas, Funnels y Barney el dinosaurio
Todo cambia constantemente, excepto el hecho de que la mejor manera de entender y motivar a los clientes es centrarse en la realidad.
Con nuevas tecnologías por todas partes, el eCommerce B2B evoluciona rápidamente. ¿Qué significa eso para el diseño de eCommerce? Nos alegra que preguntes.

Es imposible saber cómo verán las generaciones futuras el año 2020, ya que nuestra comprensión de los eventos históricos suele cambiar con el tiempo. La historia está llena de ejemplos de eventos que en su momento se consideraron transformadores y que después resultaron mucho menos significativos.
El Pánico de 1873 fue una grave crisis económica que afectó a los sistemas financieros mundiales significativamente. En su momento se vivió como una crisis seria. Muchos temían que condujera al colapso del sistema financiero e incluso al colapso global.
Pero entonces llegó la Gran Depresión. Tuvo un impacto tan profundo y duradero en la economía mundial que todo el mundo se olvidó de 1873.
¿Quién sabe? Puede que 2020 pase à la historia como un punto de inflexión que cambió el curso de la humanidad para siempre.
O puede que sucedan otros eventos que hagan que las generaciones futuras lo vean como un mero parpadeo en el radar de la Historia.
En cualquier caso, para quienes lo vivimos, las cosas cambiaron. Y cambiaron mucho.
Es cierto que las cosas cambian constantemente. Es lo único constante en la vida.
Pero la mayoría de las veces, los cambios más impactantes y duraderos ocurren de forma gradual, no de repente. Esta vez, las cosas cambiaron rápido y a lo grande.
Los cambios afectaron a eventos y comportamientos. Y también al tiempo.
2020 cambió el ritmo de las cosas, su cadencia. Con los confinamientos y el distanciamiento, algunas cosas parecían ir más despacio.
Parecía que teníamos más tiempo cada día — tiempo que no estábamos gastando en desplazarnos o en ir de compras.
Pero otras cosas se aceleraron de verdad y rápido. Como el eCommerce.
Durante la temporada de Navidad de 2020, las ventas online en Estados Unidos alcanzaron los 188.000 millones de dólares, un incremento del 32% respecto al año anterior. McKinsey concluyó que la penetración del eCommerce en Estados Unidos pasó del 16% al 34% en solo ocho semanas durante la pandemia. Un salto de diez años en noventa días. No à la velocidad del DeLorean, pero bastante rápido.
El giro hacia el comercio digital ya estaba en marcha y la pandemia lo aceleró a velocidad de vértigo.
En el B2B, tanto la aceleración como el cambio fueron aún más dramáticos. Con clientes y trabajadores en casa, las empresas B2B tuvieron que adaptarse rápido para sobrevivir. El 96% modificó su modelo de go-to-market durante la pandemia.
Tuvieron que digitalizarse a marchas forzadas porque no les quedaba otra. Tuvieran o no planes para hacerlo e independientemente de en qué fase estuvieran esos planes. ¿Por qué?
Porque aunque las empresas con una presencia online sólida estaban mejor preparadas que las que apenas estaban considerando el cambio, la situación empujó a todos a ponerse las pilas para satisfacer las nuevas demandas.
La gente se volcó masivamente hacia el eCommerce. También la gente en B2B.
Tanto compradores como vendedores B2B prefieren la nueva realidad digital. Más de tres cuartas partes de compradores y vendedores afirman que prefieren la autogestión digital y la interacción remota frente al contacto presencial. Solo alrededor del 20% de los compradores B2B espera volver a las ventas en persona.
These eight charts show how COVID-19 has changed B2B sales forever — McKinsey & CompanyHoy en día, los compradores ya han completado entre el 83% y el 95% de sus decisiones de compra antes de contactar con un comercial. Esto significa que dependen menos de los vendedores para guiarles a través del proceso. En su lugar, utilizan recursos online como descripciones de producto, reseñas y demostraciones para tomar estas decisiones.
También significa que el equipo de ventas dispondrá únicamente de un 5% aproximado del tiempo del cliente durante su proceso de compra B2B. Los compradores se conectan por medio de una plataforma de eCommerce y más vale que esa plataforma ofrezca una experiencia extraordinaria — porque el ciclo de compra B2B es largo y los clientes recorrerán la mayor parte de ese camino solos.
Cada vez más empresas compiten por la presencia online y esa no es una tendencia que vaya a desaparecer pronto. Todos hacen lo mismo y “todos” significa cada vez más gente — así que garantizar que el cliente, potencial o no, disfrute lo suficiente de la experiencia como para quedarse un clic más, es fundamental. Qué novedad.
En B2B, el público objetivo es una empresa y eso implica procesos, estrategia, comunicación y también diseño diferentes. Correcto.
El ciclo de compra es más largo y el objetivo es captar y dirigir leads, no generar grandes flujos de tráfico. Correcto también.
Y las decisiones las toman a menudo equipos, no individuos, por lo que los eCommerce deben dar respuesta a distintas partes interesadas y ofrecer una experiencia fluida a todas. Correcto, otra vez.
Peeeero… la línea entre B2B y B2C es cada vez más difusa.
La compra B2B es una experiencia personal y B2B puede ser un acrónimo engañoso. Las empresas no toman decisiones de compra. Son las personas dentro de las empresas las que toman decisiones de compra.
Los responsables basan algunas de sus decisiones de compra en hechos objetivos — es decir, en función de sus negocios y las necesidades de sus negocios, no tanto por impulso. Pero muchas otras decisiones están influidas por experiencias personales. Personal siendo la palabra clave.
Los compradores, compren para quien compren, quieren ser tratados como personas, no como leads. Y esperan relacionarse en sus propios términos, en los momentos y lugares que elijan.
El B2B es personal y la experiencia de usuario personalizada es clave, igual que en cualquier otra forma de comercio. La diferencia es que en B2B todo es más grande y las apuestas son más altas.
Dicho esto, se entiende que hay estrategias de diseño específicas para el eCommerce B2B que hay que tener en cuenta. Pero primero, hagamos un paréntesis para la máquina del tiempo.
En el siglo XIII, el término italiano disegnare hacía referencia a los dibujos y bocetos utilizados para construir edificios hermosos. De ahí viene la palabra “diseño”.
En el Renacimiento, el significado se amplió para incluir las artes decorativas y la planificación de jardines y espacios públicos.
Con la Revolución Industrial, el significado del diseño giró aún más hacia la producción, la eficiencia y la funcionalidad.
A mediados del siglo XX, el diseño se convirtió en una herramienta estratégica de negocio, centrada en el comportamiento del consumidor, el branding y el marketing.
Más tarde se amplió aún más para incluir experiencias digitales, servicios y sistemas, además de los productos tradicionales.
Y en el siglo XXI, el diseño es funcionalidad, usabilidad y accesibilidad.
Nada de esto es nuevo, porque desde el principio — desde el siglo XIII — la palabra transmitía un abanico de significados mucho más amplio que lo visual o lo estético: la planificación y la intención detrás de una obra artística o arquitectónica, los detalles que la hacían hermosa y los roles tácticos para su ejecución.
Diseño y funcionalidad son inseparables.
El diseño siempre ha significado, y siempre significará, “cómo funciona”. Y cómo se ve.
Y cómo te hace sentir.
Lo que nos lleva à la histórica fealdad del diseño B2B en a nivel visual y de UI/UX.
Tradicionalmente, y en cierta medida comprensiblemente, el diseño B2B se ha centrado en las funcionalidades. Pero esto genera una experiencia torpe, fea y/o frustrante para los usuarios, obligados a pasar horas navegando por interfaces confusas. Un diseño visual y de UX deficiente le cuesta a las empresas tiempo, dinero y clientes.
Puede que siempre haya sido así, pero ahora es urgente atender estos detalles, ya que las cosas están cambiando. Porque tienen que cambiar, y porque pueden. La mayoría de los principios estándar de experiencia de usuario descubiertos para B2C se aplican también al B2B, y las empresas B2B están incorporando elementos de diseño tradicionalmente asociados al eCommerce B2C. La línea es cada vez más difusa.
Aunque algunas estrategias de diseño para B2B son generales — quizás solo más importantes en B2B —, ciertos elementos de diseño son especialmente relevantes en el eCommerce B2B.
El eCommerce B2B necesita más tiempo, más seguridad, más flexibilidad, más agilidad y facilidad de uso, más opciones, más escalabilidad. La lista puede ser larga.
Todo esto tiene un peso enorme en el diseño de un eCommerce B2B.
La arquitectura headless es un enfoque muy inteligente — a pesar de su nombre algo engañoso — que separa la cabeza orientada al cliente (el storefront) del cuerpo de soluciones de backend (los sistemas de gestión de productos y pedidos).
El impulso global del eCommerce sigue acelerándose y ganando cuota a largo plazo frente al comercio físico. Las empresas que usan plataformas de eCommerce monolíticas tradicionales descubren que necesitan algo que pueda moverse rápido, tanto como su negocio. Y las cosas grandes no son las más rápidas corriendo.
La arquitectura de comercio headless y composable facilita la implementación de nuevo software de eCommerce para comerciantes B2C y B2B.
Facilita que los equipos de contenido y marketing sean más rápidos. Aporta agilidad.
Ofrece a las empresas la posibilidad de experimentar con más libertad y menos riesgo.
Mientras el backend se mantiene firme, el frontend — con múltiples cabezas — permite a las empresas moverse cuando sus clientes se mueven, y hacerlo con libertad cuando algún aspecto está listo para escalar, sin verse obligadas a intentar escalar todo à la vez.
No existe el eCommerce moderno sin integraciones. Se componen de un millón de pequeñas cosas. Y la arquitectura headless es también crucial para que las empresas B2B gestionen las integraciones con los complejos sistemas que utilizan para gestionar sus operaciones: ERP, CRM, sistemas de gestión de inventario, entre otros.
El comercio composable permite a los comerciantes B2B mantener o crear su stack tecnológico preferido.
La personalización es una de las formas en que una plataforma de eCommerce se adapta a los requisitos del comerciante, y no al revés. También es fundamental para diferenciarse de los competidores.
Una plataforma de eCommerce B2B personalizable da a los comerciantes la flexibilidad de ajustar distintos aspectos de su sitio para optimizar las operaciones y adaptarse a los cambios del mercado, las tendencias cambiantes y su propio crecimiento y evolución.
El eCommerce B2C normalmente requiere solo una cuenta por cliente. Pero los compradores B2B suelen tener distintos roles y responsabilidades que requieren diferentes niveles de acceso y autorización. Esto hace que las funcionalidades de gestión de cuentas sean cruciales en el diseño de eCommerce B2B.
En el eCommerce B2B, los clientes suelen comprar en grandes cantidades. Por eso, el diseño de la plataforma debe permitir compras por volumen con descuentos por cantidad y la posibilidad de realizar pedidos de forma rápida y sencilla.
En el eCommerce B2B los clientes suelen ser recurrentes. Por eso, la plataforma debe estar diseñada para gestionar pedidos frecuentes, funcionalidad de recompra y precios específicos por cuenta — porque, a diferencia de las empresas B2C, que suelen tener precios estándar para todos los clientes, las empresas B2B a menudo tienen precios distintos negociados con sus clientes. Esto significa que las soluciones de eCommerce B2B deben ser lo suficientemente flexibles para gestionar precios personalizados en función de las necesidades específicas de cada cliente y del volumen de compras.
Las plataformas monolíticas tradicionales se construyeron para compras desde escritorio. A medida que más compradores B2B utilizan dispositivos móviles para investigar y comprar productos, la optimización para móvil se ha convertido en un requisito fundamental en el diseño de eCommerce B2B.
Las transacciones B2B suelen implicar información sensible, incluyendo datos financieros y personales. Las plataformas diseñadas con seguridad y cumplimiento normativo en mente ayudan a proteger la información de los compradores y garantizan que la plataforma cumple con la normativa.
Con la plataforma adecuada, ampliar el servicio al consumidor final es relativamente fácil y económico. No es para todos los negocios, pero si encaja con tu modelo y tu audiencia, merece la pena considerarlo. Puedes atender a todas tus audiencias con un único sitio web de eCommerce, una estrategia de marca, un aspecto, una sensación y una experiencia de usuario compartida.
Si quieres explorar el cómo, el por qué y el potencial, escríbenos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos. Pero pasa todo el tiempo. El panorama del eCommerce cambia y crece sin parar. Con la mayoría de los compradores B2B investigando y tomando decisiones de compra online, la experiencia de usuario debe ser excepcional.
El diseño siempre ha significado más que hacer que las cosas se vean bonitas, y esto es aún más cierto en el eCommerce B2B. Las soluciones de eCommerce B2B deben incluir funcionalidades clave para que las empresas puedan llevar a cabo sus operaciones a gran escala con toda su complejidad. Entre ellas, personalización y gestión de cuentas, compras por volumen y opciones de precios personalizados, entre otras.
Sin embargo, una plataforma funcional y segura es fundamental, pero no suficiente. Una plataforma de eCommerce B2B ideal no debe ser solo una solución operativa para el presente, sino también una posibilidad para el futuro.
Debe ser flexible y escalable de forma nativa para dar a las empresas las capacidades necesarias para ir más lejos, mejor y más rápido cuando lo necesiten.
Hay varias opciones y estamos familiarizados con muchas de ellas, ya que que escojamos una u otra depende de las necesidades y recursos específicos de cada negocio o sector. Naturalmente, también tenemos nuestros partners de confianza. Si te estás plantenado contratar una agencia digital, por supuesto que nosotros podemos ayudarte, siempre y cuando creas que podemos encajar bien.