CLV

El cus­tomer life­time val­ue es una métri­ca críti­ca en eCom­merce que rev­ela la via­bil­i­dad financiera a largo pla­zo del nego­cio. No solo las transac­ciones indi­vid­uales en un peri­o­do deter­mi­na­do, sino los ingre­sos totales obtenidos de un mis­mo cliente a lo largo de toda su relación con tu mar­ca. El CLV te dice lit­eral­mente cuán­to valen tus clientes.

Aumen­tar el CLV mejo­ra tu resul­ta­do final y ofrece un mejor retorno de la inver­sión. Cul­ti­var rela­ciones a largo pla­zo con los clientes y fomen­tar las com­pras recur­rentes ayu­da a estable­cer una fuente de ingre­sos fiable — nada mal en tiem­pos de cam­bio e incertidumbre.

El CLV tam­bién te ayu­da a diri­girte a los clientes ade­cua­dos. Enten­der el val­or de cada cliente te per­mite iden­ti­ficar y atraer a per­sonas de alto val­or con más prob­a­bil­i­dades de con­tribuir a tu éxi­to a largo pla­zo. Cal­i­dad sobre cantidad.

En últi­ma instan­cia, un CLV alto indi­ca sat­is­fac­ción y fidel­i­dad del cliente. Cuan­do los clientes siguen volvien­do, refle­ja que con­fían en la mar­ca y en la cal­i­dad de sus pro­duc­tos o servicios.

Para cal­cu­lar el CLV puedes usar el méto­do de datos acu­mu­la­dos, con­sideran­do todos los pedi­dos del cliente, o el méto­do de esti­mación por prome­dio, usan­do el val­or medio del pedi­do y la fre­cuen­cia. Ambos ofre­cen insights sobre el val­or del cliente.