Carrito abandonado
Cada vez que un cliente añade productos al carrito, pero se va sin completar la compra, nace un carrito abandonado. Esto puede deberse a múltiples razones: distracciones, costes de envío elevados, proceso de checkout complicado o frustrante, o clientes reacios a facilitar cierta información personal. Pro no siempre significa que algo haya salido mal. Por ejemplo, las empresas B2B suelen tener procesos de compra complejos que implican a múltiples responsables de decisión.
Para abordar esto, las empresas suelen implementar estrategias de remarketing, enviando emails automáticos o seguimientos personalizados para recordar al cliente su carrito abandonado.
Además de ofrecerles incentivos para que completen su compra, las empresas también deberían simplificar su proceso de checkout, a fin de reducir las tasas de abandono desde el principio. Esto puede implicar, entre otras coasas, asegurarse de que los precios se muestran claramente y/o de que no se pide información innecesaria durante el checkout. Otra forma de reducir la fricción del cliente, y con ello las tasas de abandono, es automatizar los procesos de pago.