BlogMarketing / Estrategiamarzo 26th, 2025 · 4 min read

La alu­ci­nación de Blancanieves

Algunos mien­ten por las mis­mas razones que otros siguen a Vicente: nadie quiere que le corten la cabeza. Sigue leyen­do para des­cubrir por qué seguir las ten­den­cias del sec­tor puede lle­varte a tomar malas deci­siones y cómo hac­er apues­tas valientes para difer­en­cia­rte de verdad.

Warm amber cinematic scene with figures in a dramatic indoor setting

Hac­er las pre­gun­tas cor­rec­tas a las per­sonas equivocadas

(o por qué bue­nas pre­gun­tas pueden obten­er respues­tas de pacotilla)

Érase una vez un rey con grandes planes para el futuro que, ator­men­ta­do por el miedo a dejar su obra inacaba­da, decidió con­vo­car al astról­o­go más sabio del reino. Cuan­do el exper­to llegó, el rey le hizo una sola pre­gun­ta: “¿Cuán­do voy a morir?”.

El sabio exam­inó las estrel­las durante tres días y tres noches y regresó con una respues­ta muy concreta:

Os reuniréis con los dios­es durante una cac­ería, debido a un fal­lo cardía­co, el mis­mo día de vue­stro cin­cuen­ta y siete cumpleaños”. Decep­ciona­do, el rey mandó eje­cu­tar al sabio y envió a bus­car inmedi­ata­mente al segun­do mejor, cono­ci­do por su enfoque prag­máti­co y sus exce­lentes referencias.

El susti­tu­to del reciente decap­i­ta­do, vien­do cómo esta­ba el patio, reflex­ionó un buen rato antes de acep­tar el reto. Tres sem­anas después, el sabio regresó:

Una coin­ci­den­cia extra­or­di­nar­ia, Majes­tad”, dijo. Las estrel­las rev­e­lan que moriréis exac­ta­mente un día después que yo”.

El estu­dioso no solo con­servó la cabeza, sino que el rey le garan­tizó una vida de como­di­dad y plac­er, con­ven­ci­do de que una vida más feliz se tra­duciría en longevidad.

El rey murió primero.

Rui­do blan­co y men­ti­ras blancas

Award-win­ning. A medi­da. Éti­co. Hon­esto. Com­pro­meti­do. Cer­cano. Majo. Basa­do en datos. Ser­vi­cio com­ple­to. Líder. Apa­sion­a­do. Ori­en­ta­do a resul­ta­dos. Ori­en­ta­do a obje­tivos. Inno­vador. Dis­rup­ti­vo. Pero especializado.

438 años de expe­ri­en­cia com­bi­na­da. Con sol­era. Exper­tos en IA. Pio­neros en IA. Espe­cial­iza­dos en <agre­ga más de dos cosas>. Garan­ti­za­do. Inteligente. Escuchamos. Más, mejor, con más ganas. Nos importa.

Esos son los mantras de nue­stro sec­tor. Fras­es vacías que todas las agen­cias repiten has­ta el ago­tamien­to. No es posi­cionamien­to, es repetisi­cionamien­to.

¡Hay tan­to rui­do en todas partes!.

¿Cuáles son las men­ti­ras, los lugares comunes y los clichés den­tro de tu sec­tor? ¿Cómo te diferencias?

Rela­ciona­do:Per­sonas, Fun­nels y Bar­ney el dinosaurio

Espe­ji­to, espejito

No cono­ce­mos ningún equipo de mar­ket­ing con intere­ses ocul­tos que deci­da con­scien­te­mente sen­tarse a escribir con­tenido malo y poco difer­en­ci­a­do. El prob­le­ma está en otro lado. Tiene que ver con incen­tivos, pre­sión y una com­bi­nación de fal­ta de con­cien­cia y autocrítica.

Imag­i­na este esce­nario en la inter­sec­ción de tu sec­tor y el nuestro.

  1. Un SaaS con mucho rui­do crece rápi­do tras salir a bol­sa.
  2. Nece­si­tan ampli­ar su base de clientes y à la vez seguir sacán­dole dinero a sus suscrip­tores para seguir subi­en­do el pre­cio de la acción.
  3. Entonces empiezan a crear fun­cional­i­dades que supues­ta­mente van a hac­er tu nego­cio más fuerte, pero que en real­i­dad sir­ven para hac­erte pri­sionero de sus productos.
  4. Se lan­zan a con­tratar com­er­ciales y agen­cias a mansal­va, así que a cualquiera que le pre­guntes te dirá que son los reyes del mam­bo”.
  5. Cuan­tas más agen­cias reclu­tan, menos mer­ca­do para cada una. Así que todas mul­ti­pli­can su pro­pio con­tenido de ven­tas. La men­ti­ra se vuelve omnipresente.
  6. Por otro lado, el com­prador — tú, por ejem­p­lo —, tiene que tomar una decisión de com­pra en medio de con­flic­tos políti­cos inter­nos, lim­ita­ciones varias, incer­tidum­bre, pre­supuestos, esper­an­zas y miedo.
  7. La decisión involu­crará una media de 11 per­sonas. Te pasarás la may­or parte del tiem­po per­sua­di­en­do, expli­can­do, nego­cian­do o regate­an­do con otros.
  8. No hay tiem­po sufi­ciente para inves­ti­gar, ni com­pren­sión sufi­ciente de las impli­ca­ciones, así que ele­gir el camino fácil de la platafor­ma más cono­ci­da y famosa parece la man­era más segu­ra de derivar la respon­s­abil­i­dades en el futuro.

Algunos mien­ten por las mis­mas razones que otros siguen la cor­ri­ente: nadie quiere que le corten la cabeza.

Es la razón por la que tan­tas empre­sas están atadas a Sales­force pero no lo usan lo suficiente.

Es el mis­mo prin­ci­pio detrás de las bur­bu­jas económi­cas, el hype de la IA y otras muchas locuras que hemos lle­ga­do a acep­tar como cosas normales.

Entonces, si todo está vici­a­do des­de el ori­gen, ¿qué podemos hacer?

Al otro lado del espe­jo, de vuelta à la realidad

Ten­emos la difí­cil tarea de atrav­es­ar los grandes cam­bios dig­i­tales que se aveci­nan. Solo podemos lograr­lo toman­do las deci­siones cor­rec­tas e infor­madas.

Mide la verdad

Anal­iza y mide cómo te perciben, con la may­or obje­tivi­dad posi­ble. Encues­ta a tus clientes, investí­gate a ti mis­mo. Com­prue­ba tu posi­cionamien­to y cómo estás conectan­do con tu audiencia.

Pon la ver­dad en perspectiva

Te va a costar hac­er­lo por tu cuen­ta, estás muy meti­do en tu nego­cio para juz­gar­lo con obje­tivi­dad. Pero hay una difer­en­cia entre las agen­cias que te venden lo que les con­viene y un con­sul­tor inde­pen­di­ente que no gana nada mintién­dote. Encuen­tra uno en quien con­fíes y pídele que te diga la ver­dad. Val­o­ra a las per­sonas que te dicen lo que pien­san sin andarse con rodeos. Aunque duela. Aunque no te guste. Aunque te den ganas de dar­le una bofetada.

Asume la realidad

Si acep­tas su feed­back, ten­drás que averiguar cómo aplicar los cam­bios nece­sar­ios. No dejes que las con­clu­siones se muer­an de asco en una car­pe­ta polvorien­ta. Actúa para mejo­rar tu estrate­gia, tus tác­ti­cas, tus resul­ta­dos y tus ingre­sos, con deci­siones valientes y sin miedo.

Rela­ciona­do:El coste ocul­to de la inacción

Tu empre­sa es única

Esto sig­nifi­ca que no hay balas de pla­ta. No hay bench­marks mági­cos, no hay rec­etas pre­coci­nadas. Seguir la cor­ri­ente nun­ca te lle­vará a un posi­cionamien­to y difer­en­ciación únicos.

Si a todo el mun­do le va el pop, vete al punk.