El proyec­to

La expe­ri­en­cia impor­ta. Es lo que nos da el cri­te­rio para saber lle­var el timón en cada momen­to del proyecto.

Ya hemos tore­a­do en muchas plazas. 

Ten­emos más de quinien­tos proyec­tos a nues­tras espal­das. Ten­emos una for­ma de tra­ba­jo ágil y efi­ciente que reduce el rui­do y mejo­ra el resul­ta­do. Es el pro­duc­to de dos décadas de tra­ba­jo para clientes alta­mente exi­gentes en cua­tro con­ti­nentes. Seguro que ya te hemos habla­do de ello. No es cuestión de que algunos mer­ca­dos sean mejores o peo­res. Es sim­ple­mente la real­i­dad obje­ti­va de que ten­er for­mas de tra­ba­jo mod­er­nas te pone à la vanguardia.

Aquí algu­nas de las prác­ti­cas que te encontrarás.

El dueño del proyecto

Asig­namos un respon­s­able direc­to: un per­fil senior que se encar­ga de coor­di­nar todas las piezas del proyec­to y ser tu prin­ci­pal pun­to de con­tac­to. Y recomen­damos que de tu lado tam­bién haya un dueño del proyecto.

Respon­s­abil­i­dades y requisitos

Sabe­mos que estás muy ocu­pa­do y que a nosotros nos gus­ta mover­nos ráp­i­da­mente. Des­de el primer momen­to ser­e­mos claros y explíc­i­tos acer­ca de las pri­or­i­dades, respon­s­abil­i­dades y req­ui­si­tos, incluyen­do aque­l­los que te cor­re­spon­dan (acce­sos, infor­ma­ción, per­misos, licen­cias, par­tic­i­pación de ter­ceros y más).

Aprobación de etapas

Quizá sea la más impor­tante de tus respon­s­abil­i­dades en el proyec­to. Nues­tra metodología de tra­ba­jo requiere aproba­ciones o check­points” durante el pro­ce­so. Y una vez cer­ra­da una eta­pa, sal­vo que haya errores que resolver, no volver­e­mos atrás. Por eso es muy impor­tante con­tar con tu aprobación y que sea a con­cien­cia. Cada vez que cer­ramos una parte del proyec­to deberíamos poder olvi­darnos de ella para poder avanzar.

La fase de exploración

Todos los proyec­tos incluyen una explo­ración y una audi­toría sim­i­lar à la que incluimos entre nue­stros ser­vi­cios. En esta etapa:

  1. Analizare­mos los pun­tos más débiles del proyec­to. Aque­l­las fun­ciones que despier­tan más incer­tidum­bre por su com­ple­ji­dad téc­ni­ca, o porque fal­ta infor­ma­ción (doc­u­mentación, dudas sobre inte­gra­ciones, etc.).
  2. Creare­mos tar­eas para explo­rar esos pun­tos débiles (prue­bas de API, research, entre­vis­tas con inge­nieros de soporte y más).
  3. Con­clu­idas las tar­eas, te con­tare­mos nues­tras conclusiones.

El 37% de los proyec­tos en nues­tra indus­tria fal­lan porque el alcance no está definido cor­rec­ta­mente. Segu­ra­mente este no sea tu primer proyec­to y lo habrás vivi­do en carne propia. Estos fal­los con­ll­e­van demor­as, sobre­pre­cios y frus­tración a ambos lados de la mesa. Con­vierten un buen tra­ba­jo y nego­cio en un prob­le­ma compartido. 

Tra­ba­jar esta fase en pro­fun­di­dad nos per­mite reducir drás­ti­ca­mente la inci­den­cia de demor­as, scope creep y otros prob­le­mas de gestión, ya que podemos ver real­mente que hay bajo el capó y; si fuera nece­sario, ajus­tar pri­or­i­dades y detalles de la plan­i­fi­cación a fin de man­ten­er intac­to el obje­ti­vo inicial.

Gestión de tareas

Nues­tra her­ramien­ta de tra­ba­jo actu­al es Click­Up. Si pre­fieres otra, no ten­emos incon­ve­niente en uti­lizarla. Para el ópti­mo avance del proyec­to, recomen­damos no abusar de las reuniones ni gener­ar hilos de email de los que después es muy difí­cil extraer la infor­ma­ción relevante. 

Sug­e­r­i­mos usar tar­eas, tra­ba­jo asín­crono, lla­madas cor­tas y sen­tarnos a com­er para con­ver­sar del proyec­to una vez al mes, cara a cara.

El resto es intu­iti­vo. Nues­tra orga­ni­zación de tar­eas y mile­stones es muy sim­ple y definida.

Gestión de crisis

A veces las cosas salen mal. Y no pasa nada. Se con­ver­sa, se ajus­ta, se lidia con los incon­ve­nientes. Ten­drás de nues­tra parte a un equipo muy comu­nica­ti­vo, com­pro­meti­do con tu sat­is­fac­ción, con el éxi­to del proyec­to y con dis­posi­ción de resolver con­flic­tos. Esper­aremos lo mis­mo de tu parte. Los mal­os momen­tos se pasan rápi­do si las dos partes sabe­mos que nues­tra inten­ción es la mejor. 

Todo esto tiene un hilo conductor…