B2B — Busi­ness to business

Busi­ness-to-busi­ness se refiere a empre­sas que venden bienes o ser­vi­cios a otras empre­sas. Este mod­e­lo nor­mal­mente mane­ja pedi­dos de may­or vol­u­men, acuer­dos a largo pla­zo y cic­los de ven­ta más lar­gos. Además, las transac­ciones B2B sue­len implicar la nego­ciación de con­tratos y pre­cios especí­fi­cos para cada cliente o tipo de clientes, por lo que requieren conocimien­tos o expe­ri­en­cia espe­cial­iza­da. Las audi­en­cias B2B son más especí­fi­cas; los cic­los de ven­ta, más lar­gos; las rela­ciones, más com­ple­jas; las apues­tas, más altas y la per­cep­ción de ries­go tam­bién es may­or, porque equiv­o­carse en una decisión de com­pra pro­fe­sion­al puede costarte el tra­ba­jo, algo que difí­cil­mente ocur­rirá con una mala com­pra en el ámbito personal.

Pero, a pesar de estas pecu­liari­dades y porque todos los com­pradores son per­sonas al fin y al cabo, inde­pen­di­en­te­mente de para quién estén com­pran­do, todo el com­er­cio es en últi­ma instan­cia B2P — busi­ness-to-peo­ple — o B2H — busi­ness-to-human — y las líneas entre B2BB2C son cada vez más difusas.